Este no es un sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días

Abraham

Marzo 29, 2008 · 3 Comments

Período de vida

Desconocido (aprox. 2000 A.C.?)

Ministerio

Desconocido. Sus viajes comenzaron en El Arco fértil, cerca de Harán, se trasladó al sureste a Ur de Caldea y al oeste, a Canaán y Egipto.

Preparación y llamamiento

En su juventud, Abraham fue casi sacrificado a un dios local por falsos sacerdotes. En el último segundo, Dios envió a un ángel para salvar su vida. Luego de casarse con Sara, Abraham recibió el mandamiento de dejar la casa y tierra de su padre e ir a Canaán junto con Sara, su padre, y su sobrino Lot y su mujer.

Mientras se hallaba aún en Harán, Dios se le apareció y al parecer lo ordenó al llamado de profeta. El libro de Abraham expresa su experiencia así: “el Señor se me [a Abraham] apareció y me dijo: Levántate,…porque me he propuesto sacarte de Harán y hacer de ti un ministro para llevar mi nombre en una tierra extraña que daré por posesión perpetua a los de tu descendencia después de ti, cuando escuchen mi voz…. Y después que el Señor hubo cesado de hablarme, y retiró su faz de mí, dije en mi corazón: Tu siervo te buscó diligentemente; ahora te he hallado. (Abraham 2:6,12).

con Dios

Susurros y dictados del Espíritu, visitantes angelicales, visiones y visitas directas de la Deidad, todos estos formaron parte del ministerio personal y profético de Abraham.

La relación de Abraham con Dios confirmó y probó su fe en Dios. Cuando Abraham era joven, Dios envió un ángel para rescatarlo de un altar de sacrificio humano. Esta dramática experiencia le enseñó a Abraham el poder de Dios y de su naturaleza, Él no exigía sacrificios y temores, sino que era un Dios de amor e inteligencia. Mientras se hallaba en la tierra de Harán, Abraham recibió su misión profética cuando Dios se le apareció en persona y le enseñó lo referente al sacerdocio y sus deberes.

En sus últimos años, Dios habló a menudo con Abraham a través del poder de Su Espíritu, envió ángeles para instruirlo y protegerlo en diversas ocasiones, y algunas veces le enseñó en maneras que pusieron a prueba su alma (como traicionar a Sara con los líderes políticos de Canaán y Egipto, y el aparente sacrificio de su hijo Isaac). Antes de entrar a Egipto, Abraham recibió una visión que amplió su conocimiento de toda la creación, incluyendo el funcionamiento de los planetas y las estrellas (Abraham 3-5; Sefer Yetsirah).

Quizás la prueba más grande y la mayor confirmación de fe de Abraham fue el pedido de sacrificio de Isaac, ya que no sólo le pidió Dios quitarle la vida a su tan ansiado y anhelado hijo, sino que este pedido venía del mismo Dios que había salvado su vida de tal destino años antes. Abraham había pasado toda su vida siguiendo a un Dios que ahora parecía cambiar Su naturaleza y, no obstante, le obedeció. Como resultado, Isaac fue salvado y hoy tres grandes religiones reivindican a Abraham como padre espiritual de su población (judíos, musulmanes y cristianos).

Situación social

Tanto a Abraham como a su mujer, Sara, se les pidió pasar reiteradas pruebas de fe personal. Entre las que se le pidió a Abraham se incluyen haber renunciado a su patria, entregar su tierra escogida y ganado a su sobrino, no haber tenido un hijo hasta que él y Sara se encontraran en edad avanzada, el enviar a su primogénito al desierto para su aparente destrucción y el pedido de sacrificio de su hijo prometido Isaac en un altar a Dios. Sara también fue probada en muchas oportunidades, fue entregada dos veces como posible esposa de un rey local, rescatada solo por su adherencia a sus creencias y se le prometió un hijo a pesar de no encontrarse en edad fértil. Milagrosamente, pudo dar a luz a un niño en sus últimos años, Isaac, un hijo que se convirtió en un poderoso líder en Israel.

Enseñanzas claves

Abraham es una figura clave para muchas religiones, incluyendo a los judíos, musulmanes y cristianos.

En su juventud, la vida de Abraham se vio amenazada por sacerdotes locales que querían sacrificarlo vivo en un altar. Junto con su esposa y su familia, dejó sus tierras de origen y partió a Canaán. Pronto la hambruna lo obligó a trasladarse a Egipto. Después de algunos tratos con el faraón, Abraham y Sara regresaron a Canaán.

A pesar de no tener hijos, Abraham recibió una promesa de Dios de que Sara podría tener aún un hijo. A su avanzada edad, ella efectivamente concibió y dio a luz a un hijo, Isaac, que se convertiría en el centro de lo que se considera la mayor prueba de Abraham en una vida llena de pruebas de fe. A Abraham se le ordenó sacrificar a su hijo recordándole su propia juventud y proveyéndole una mirada hacia el futuro a la expiación de Jesucristo, cuando el Unigénito de Dios fuera “sacrificado” en la cruz.

Las mayores enseñanzas de Abraham se encuentran tal vez ocultas en las historias de su vida, ya que el obedeció cada mandamiento dado por Dios. Dos temas que el inició y que son perpetuados por la mayoría, sino todos los profetas posteriores en el Antiguo Testamento son: (1) el Mesías vendría finalmente, y (2) en los últimos días, el pacto de Abraham sería restablecido.

Viviendo con el profeta

Abraham tenía gran fe en Dios, en parte porque él ansiaba obedecer todo lo que Dios le pedía, incluso cuando esa tarea no era agradable-¡o peor! Ejercite su fe en Dios preguntándole sobre Sus profetas en la tierra hoy en día, aunque la respuesta podría tanto bendecir su vida como agregarle retos.

Categories: Profetas del Antiguo Testamento

3 respuestas hasta ahorita ↓

Deja un comentario