Período de vida
Murió aproximadamente en el año
Ministerio
Un profeta y rey nefita, Benjamín era un hijo de Mosíah. Mosíah fue un líder justo que condujo a su pueblo con sabiduría y enseñó a su hijo a seguir la dirección del Señor. Benjamín fue un hombre justo y santo, que también dirigió el esfuerzo militar de su pueblo y les sirvió en todas las formas todos los días de su vida.
Preparación y llamamiento
No sabemos de la preparación de Benjamín para convertirse en un profeta, ni de su real llamamiento. Sin embargo, sí sabemos que él era el hijo de un profeta y rey justo, que debe haberle enseñado a andar en los caminos del Señor, y haberlo preparado en todas las maneras a seguir sus huellas.
Interacción con Dios
Benjamín buscó la dirección del Señor en todo lo que él hizo. Fue recompensado con inspiración, revelación, e incluso una visita de un ángel. No se registra si el vio al Padre o al Hijo, pero él estaba sin duda familiarizado con ambos, y entendía sus funciones. Él enseñó que Jesucristo nacería entre los hombres, y fue el primero en el Libro de Mormón en registrar que “su madre se llamará María” (Mosíah 3:8). Él comprendía y enseñaba claramente sobre la expiación de Cristo y la necesidad de que todos los hombres se arrepientan y vengan a Cristo.
Situación Social
El padre de Benjamín, Mosíah, había llevado a su pueblo a la tierra de Zarahemla para evitar la guerra con los lamanitas. Con su propia mano, Benjamín continuó luchando contra la invasión lamanita y logró asegurar Zarahemla para el pueblo nefita bajo su dirección. Creía firmemente en el servicio a los demás y en mantenerse firmes a la palabra revelada de Dios, actuando también como un encargado de los registros cuando Amaleki, el encargado anterior, se quedó sin herederos a quienes delegar ese deber. Benjamín era conocido, en lenguaje de hoy, como alguien que no sólo “dio el discurso sino que anduvo el camino”, estableciendo un reino de personas justas que proporcionarían una herencia para los nefitas por muchos años más.
Enseñanzas claves
Benjamín fue un maestro que enseñaba con claridad y con autoridad. Lideró por medio de la palabra y el ejemplo. Él es tal vez mejor conocido por su poderoso testimonio de que la salvación sólo puede venir a través de
Viviendo con el profeta
El rey Benjamín tenía una gran habilidad para ver a todas las personas como iguales. Una clave para ello era su entendimiento de que todos estamos igualmente en deuda con Dios por nuestra salvación. Ninguna persona puede ser salva sin venir a Cristo y ser liberada de la carga del pecado que todos llevamos. Los ricos y los pobres son, por igual, mendigos ante el Señor. Porque todos estamos en la necesidad de algo, él enseñó que tenemos que deberíamos vernos entre nosotros como personas a quienes servir y ayudar con todo lo que el Señor nos haya bendecido. De una mirada a su vida. Tal vez usted haya sido bendecido con éxito monetario. Tal vez toque un instrumento. Tal vez usted tenga la capacidad de trabajar muy fuertemente. Sea cual sea “la riqueza” que el Señor le haya dado puede ser compartida con otros que están en necesidad. Considere lo que usted puede hacer para ayudar.
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Benjamin.” (Enciclopedia del Mormonismo-en inglés, vol. 1, bajo “Benjamín”)
Libro de Mormón, los libros de Mosíah y Alma.
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, Edición del Lector-en inglés, ed. Grant Hardy)
1 respuesta hasta ahorita ↓
¿Cómo sé que el Libro de Mormón es verdadero? | Mormonismo.net // Septiembre 10, 2008 at 8:23 pm
[...] inicio del libro de Mosíah, hay una explicación de un profeta y rey llamado Benjamín. Justo antes de que muriera, predicó un gran sermón a toda la gente de su reino. Al final de este [...]
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