Período de vida
Aproximadamente en el año 570 a. C.
Ministerio
Jacob fue un profeta nefita y el quinto hijo del profeta Lehí. Nació después de que la familia dejó Jerusalén, así que aparentemente sus padres le enseñaron y su hermano mayor Nefi fue de gran influencia para él. A pesar de que la extensa familia probablemente creció de manera rápida, obviamente su ministerio estaba limitado a aquella pequeña pero creciente población. Sus palabras registradas, sin embargo, continúan enseñando a millones en la actualidad. Además, se hizo responsable de las pequeñas menores de Nefi, cuya obligación permaneció en su línea familiar directa.
Preparación y llamamiento
Jacob fue bendecido con gran tribulación y gran fe cuando era un hombre joven. Nefi, su hermano mayor, lo consagró para ser sacerdote y maestro, rol que cumplió con diligencia profética. Su vocabulario y capacidad para recordar las enseñanzas de fuentes distintas mostraron que era culto y experto en escritura.
Interacción con Dios
Jacob parece haber sido un hombre de inusual fe. Declaró a Sherem, un anticristo: “yo en verdad había visto ángeles, y me habían ministrado. Y también había oído la voz del Señor hablándome con sus propias palabras de cuando en cuando” (Jacob 7:5). Nefi escribió que Jacob había visto a Jesucristo en estado premortal, y por lo tanto, tal vez sus enseñanzas más grandes son del Salvador y Su próxima misión en la tierra.
Situación social
Jacob nació en el desierto, hijo de un padre-profeta anciano y una madre recta. Mientras maduraba existía división entre aquellos que creían en la dirección de Dios para la familia y aquellos que no crecían. En la tierra prometida, los dos grupos crecían divididos espiritual y físicamente, incluso hasta el punto de luchar los unos con los otros. Cuando el Señor bendecía la rectitud de los nefitas, ellos empezaron a prosperar. Jacob, un hombre sensible espiritual y emocionalmente, fue asignado a ser sacerdote y maestro para la tribu nefita. Muchas de sus enseñanzas se centran en advertir a su población sobre el orgullo, el materialismo y la lujuria, sabiendo que la caída espiritual que estos pecados pueden ocasionar era mucho más grande que las aflicciones, incluso que la muerte, que los lamanitas podrían causar.
Enseñanzas claves
Aunque Jacob enseñó varias doctrinas de manera clara y poderosa, su testimonio de la venida del Mesías a los judíos es importante. Fue visitado por Jesús premortal y registró que el propósito de escribir esta experiencia en las planchas era para que las poblaciones futuras “sepan que nosotros sabíamos de Cristo y teníamos la esperanza de su gloria muchos siglos antes de su venida” (Jacob 4:4). Sus enseñanzas con relación al esparcimiento y el recogimiento de Israel son también notables (Véase Jacob 5).
Viviendo con el profeta
Jacob no fue bendecido para vivir una vida desahogada. Nació en el desierto, cruzó un océano importarte por medio de un barco y ayudó a su familia a forjar una existencia en un país nuevo y foráneo. No tenía buenas escuelas a las que asistir. Aun así, debió haber sido diligente en sus estudios personales ya que en esas humildes circunstancias aprendió a leer y a escribir y estaba familiarizado con todas las escrituras de los registros sagrados llevados por la familia. Tal vez debido a esto, desarrolló fuertes sentimientos por el poder de los registros escritos. Estuvo vinculado con previas generaciones sobre todo por la palabra escrita, e intentó dejar un legado para las generaciones futuras al registrar su testimonio en las planchas. Considere sus propias circunstancias. ¿Usted se esfuerza no sólo para llegar al final de la vida sino también para mejorar su educación? ¿Qué tipo de legado puede usted proporcionar a otros al registrar su testimonio y experiencias?
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Jacob.” (Enciclopedia del Mormonismo-en inglés, vol 1, bajo “El Libro de Jarom”)
Libro de Mormón, los libros de Mosíah y Alma
Book of Mormon, Reader’s Edition (Libro de Mormón, Edición para el Lector), ed. Grant Hardy
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