Período de vida
Aproximadamente en el año 2200 a.C. (el tiempo de la Torre de Babel).
Ministerio
El hermano de Jared fue el primer profeta de los Jareditas. Su nombre no se da en el Libro de Mormón, aunque su traductor, José Smith, declaró que su nombre era Mahonri Moriancumer.
Preparación y llamamiento
No sabemos cómo se preparó o cómo fue llamado el hermano de Jared a la posición de profeta entre su pueblo.
Interacción con Dios
Más que ninguna otra cosa, el hermano de Jared es conocido por su interacción con Dios. El Señor se le apareció en una nube tras su salida de la gran torre y le dio instrucciones de viajar. Cuatro años más tarde, el Señor de nuevo apareció en una nube, pero esta vez Sus instrucciones, que duraron tres horas, también incluyeron la amonestación por no haber orado como él debería haberlo hecho. No mucho después, el hermano de Jared preparó ocho barcos para viajes oceánicos y le pidió al Señor que tocase dieciséis piedras para que brillaran y así tener luz en esos barcos. Cuando el Señor tocó las piedras, el hermano de Jared vio Su dedo, lo que le sorprendió. A continuación, se le dio permiso para ver al Señor completamente, junto con una visión del mundo, fundamentalmente desde su principio hasta el final. Por lo tanto, el hermano de Jared es a menudo, reconocido como uno de los profetas más llenos de fe que vivió alguna vez.
Situación social
Jared y su familia recibieron instrucciones de salir de la cultura mesopotámica y viajar al hemisferio occidental. El hermano de Jared fue aparentemente el líder espiritual de ese grupo mientras viajaron y luego comenzaron una nueva vida en su nuevo país.
Enseñanzas claves
El testimonio presencial del hermano de Jared de que el cuerpo espiritual de Jesucristo apareció en forma de cuerpo humano, es uno de los testimonios más fuertes de que somos creados a imagen de Dios, y que Dios sí tiene un cuerpo.
Viviendo con el profeta
Tal vez una de las experiencias más humildes registradas en nuestras Escrituras es el incidente en el que el Señor habla con el hermano de Jared durante tres horas desde una nube. Esa conversación incluyó una amonestación de Dios, porque el hermano de Jared había descuidado sus oraciones. Aunque es poco probable que cualquiera de nosotros tenga tal amonestación, ¿qué puede hacer usted para asegurarse de que no se vuelva culpable de la misma negligencia?
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Brother of Jared.” (Enciclopedia del Mormonismo-en ingles, vol. 1, bajo “Hermano de Jared”)
Libro de Mormón, los libros de Mosíah and Alma.
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, Edición del Lector, ed. Grant Hardy)
Categorías: Jesucristo · Profetas del Libro de Mormón
Período de vida
Murió aproximadamente en el año 121 a. C.
Ministerio
Un profeta y rey nefita, Benjamín era un hijo de Mosíah. Mosíah fue un líder justo que condujo a su pueblo con sabiduría y enseñó a su hijo a seguir la dirección del Señor. Benjamín fue un hombre justo y santo, que también dirigió el esfuerzo militar de su pueblo y les sirvió en todas las formas todos los días de su vida.
Preparación y llamamiento
No sabemos de la preparación de Benjamín para convertirse en un profeta, ni de su real llamamiento. Sin embargo, sí sabemos que él era el hijo de un profeta y rey justo, que debe haberle enseñado a andar en los caminos del Señor, y haberlo preparado en todas las maneras a seguir sus huellas.
Interacción con Dios
Benjamín buscó la dirección del Señor en todo lo que él hizo. Fue recompensado con inspiración, revelación, e incluso una visita de un ángel. No se registra si el vio al Padre o al Hijo, pero él estaba sin duda familiarizado con ambos, y entendía sus funciones. Él enseñó que Jesucristo nacería entre los hombres, y fue el primero en el Libro de Mormón en registrar que “su madre se llamará María” (Mosíah 3:8). Él comprendía y enseñaba claramente sobre la expiación de Cristo y la necesidad de que todos los hombres se arrepientan y vengan a Cristo.
Situación Social
El padre de Benjamín, Mosíah, había llevado a su pueblo a la tierra de Zarahemla para evitar la guerra con los lamanitas. Con su propia mano, Benjamín continuó luchando contra la invasión lamanita y logró asegurar Zarahemla para el pueblo nefita bajo su dirección. Creía firmemente en el servicio a los demás y en mantenerse firmes a la palabra revelada de Dios, actuando también como un encargado de los registros cuando Amaleki, el encargado anterior, se quedó sin herederos a quienes delegar ese deber. Benjamín era conocido, en lenguaje de hoy, como alguien que no sólo “dio el discurso sino que anduvo el camino”, estableciendo un reino de personas justas que proporcionarían una herencia para los nefitas por muchos años más.
Enseñanzas claves
Benjamín fue un maestro que enseñaba con claridad y con autoridad. Lideró por medio de la palabra y el ejemplo. Él es tal vez mejor conocido por su poderoso testimonio de que la salvación sólo puede venir a través de la Expiación de Jesucristo, y por el estilo de vida que escogió, el cual le requería trabajar por el bien de su pueblo en lugar de exigir que ellos se preocuparan por cada capricho de su posición real.
Viviendo con el profeta
El rey Benjamín tenía una gran habilidad para ver a todas las personas como iguales. Una clave para ello era su entendimiento de que todos estamos igualmente en deuda con Dios por nuestra salvación. Ninguna persona puede ser salva sin venir a Cristo y ser liberada de la carga del pecado que todos llevamos. Los ricos y los pobres son, por igual, mendigos ante el Señor. Porque todos estamos en la necesidad de algo, él enseñó que tenemos que deberíamos vernos entre nosotros como personas a quienes servir y ayudar con todo lo que el Señor nos haya bendecido. De una mirada a su vida. Tal vez usted haya sido bendecido con éxito monetario. Tal vez toque un instrumento. Tal vez usted tenga la capacidad de trabajar muy fuertemente. Sea cual sea “la riqueza” que el Señor le haya dado puede ser compartida con otros que están en necesidad. Considere lo que usted puede hacer para ayudar.
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Benjamin.” (Enciclopedia del Mormonismo-en inglés, vol. 1, bajo “Benjamín”)
Libro de Mormón, los libros de Mosíah y Alma.
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, Edición del Lector-en inglés, ed. Grant Hardy)
Categorías: Jesucristo · Profetas del Libro de Mormón
Período de Vida
Aproximadamente del año 174 al año 92 a.C.
Ministerio
Alma fue un ex-sacerdote del malvado Rey Noé. El defendió la liberación de Abinadí sin ningún castigo, y provocó la ira de sus colegas sacerdotes para hacerlo. Después de escapar de la corte del rey, el enseñó en secreto a los nefitas fieles en el desierto y fundó la iglesia. El sirvió como su profeta durante veinte años antes de ser descubierto por los lamanitas. Después de sufrir cautiverio, escaparon y huyeron a una nueva tierra, donde encontraron al Rey Mosíah y su pueblo. Mosíah apoyó a Alma en su papel de líder de la iglesia, lo que hizo por otros veinte años más o menos.
Preparación y llamamiento
El corazón receptivo de Alma creyó las palabras de Abinadí. Cuando huyó de la corte, había tomado nota de las enseñanzas de Abinadí y empezó a compartirlas secretamente con otros en una suerte de sociedad espiritual secreta. Su llamamiento para dirigir a este grupo de fieles adherentes fue una consecuencia natural de su probada convicción de la verdad, a pesar de las consecuencias.
Interacción con Dios
Aunque se comprometió claramente a obedecer lo que Dios le encomendara, Alma dejó muy poco registro de sus tratos específicos con la Deidad.
Situación Social
Durante toda su vida después de ser expulsado de la corte de Noé, Alma defendió a la iglesia a pesar de la persecución. Lo hizo sin violencia, en ocasiones prefiriendo huir y con tácticas evasivas a la confrontación. No obstante, él fue firme al predicar la verdad y la necesidad de obedecer a Dios bajo cualquier circunstancia, y nunca desaprovechó la oportunidad de compartir testimonio de su fe.
Enseñanzas claves
Alma es conocido por sus enseñanzas de devoción y fe en toda circunstancia.
Viviendo con el Profeta
Alma pudo haber estado de acuerdo con sus colegas y haber condenado a Abinadí, y así asegurarse a sí mismo comodidad y posición en el reino. En cambio, el escogió una vida de devoción a Dios. Escoja ahora tomar la misma decisión para que cuando se enfrente a una presión en público por sus pares, pueda tener la fuerza de hacer lo correcto.
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Alma1.” (Enciclopedia del mormonismo, en ingles, vol.1, bajo “Alma1”)
Libro de Mormón, el libro de Mosíah
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, edición del lector, ed. Grant Hardy)
Categorías: Jesucristo · Profetas del Libro de Mormón
Período de vida
Aproximadamente entre el año 120 y 73 a.C.
Ministerio
Un hijo de Alma, también un profeta nefita, fue un gran detractor de la iglesia, hasta que sufrió una notable transformación. Llegó a ser tan dedicado a la iglesia como el insubordinado que fue antes de su conversión y, en consecuencia, tuvo una enorme influencia no sólo en los fieles de su religión, sino también en su pueblo y la nación nefita. Él finalmente se desempeñó como el primer juez principal en Zarahemla (una estructura de gobierno de reemplazo diseñada por Mosíah, el anterior rey), comandante en jefe del ejército Nefita, sumo sacerdote y profeta.
Preparación y llamamiento
Como un joven rebelde, se unió con cuatro hijos del rey Mosíah para intentar derrocar a la iglesia. Sus esfuerzos llegaron a su fin un día cuando un ángel se les apareció a ellos y los llamó al arrepentimiento. Alma entró en un estado inconsciente para los próximos tres días y tres noches, durante los cuales sufrió intensamente por sus pecados y, finalmente, recibió no sólo el perdón, sino también la paz que sólo puede provenir de Jesucristo. A partir de ese momento, Alma y los hijos de Mosíah se volvieron dedicados discípulos y legendarios misioneros por su Redentor y Su Evangelio.
Interacción con Dios
La conversión de Alma centrada en el sacrificio redentor de Jesucristo, que ocasionó su renacimiento espiritual y la dirección y la motivación que lo impulsó por el resto de su vida. Se convirtió en un apasionado discípulo de Cristo, un ardiente defensor de la fe, y un consumado maestro de la doctrina del Evangelio.
Situación Social
La sociedad nefita fue desafiada por varios importantes grupos rebeldes, incluidos los zoramitas, los mulequitas y los seguidores de Nehor. Alma, como el primer juez principal en un nuevo sistema político, se encontraba bajo una importante presión para mantener la iglesia unida y administrar justo juicio político. Con el tiempo, también renunció a su cargo político y dedicó todas sus energías a enseñar a la gente la verdadera doctrina de Jesucristo.
Enseñanzas claves
Quizás a causa de sus propios errores de juventud, Alma fue muy claro al enseñar a sus hijos la doctrina correcta. Esta instrucción forma algunas de las mejores explicaciones en el Libro de Mormón sobre temas como la Creación, la Caída, la Expiación de Cristo, la conversión personal, el arrepentimiento, el error del comportamiento inmoral, el juicio y la resurrección.
Viviendo con el profeta
Después de que el ángel llamara al joven Alma al arrepentimiento, él pidió perdón por sus graves maldades. En medio de su angustia, él recuerda lo que su padre le había enseñado acerca de Jesucristo y de Su Expiación por nuestros pecados. Pero ¿no sería maravilloso si no esperáramos hasta que el desastre nos golpee antes de recordar lo que nuestros padres y otros nos hubieran enseñado? Decida pasar algún tiempo durante el próximo par de semanas para escribir algunas de las más importantes lecciones que su madre, padre, o cualquier otra figura importante en su vida le enseñó acerca de nuestro Salvador.
Fuentes
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Alma2.” (Enciclopedia del mormonismo-en inglés, vol. 1, bajo “Alma”)
Libro de Mormón, libros de Mosíah y Alma.
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, Edición del Lector, ed. Grant Hardy).
Categorías: Jesucristo · Profetas del Libro de Mormón
Período de vida
Aproximadamente 150 a.C.
Ministerio
Abinadí fue un profeta nefita. Abinadí se había unido a un grupo pequeño de nefitas que trataron de retomar el control de la Ciudad de Nefi de los lamanitas. Después que él públicamente llamara al rey y a sus sacerdotes (todos nefitas apóstatas) al arrepentimiento, él fue desterrado, fue al exilio, y regresó dos años después para otra vez predicar contra el malvado Rey Noé y sus sacerdotes. Después de un juicio memorable en la corte del rey, el rey tuvo temor del poder de la justicia de Abinadí y tuvo deseos de liberarlo. Sus sacerdotes, sin embargo, no lo permitieron, y lograron hacer que Abinadí fuera quemado vivo.
Preparación y llamamiento
No se tiene conocimiento sobre el llamamiento de Abinadí como profeta ni de su preparación para ello.
Interacción con Dios
Abinadí fue un testigo poderoso de Jesucristo, cuyo nacimiento tuvo lugar todavía un siglo y medio después. El conocía bien las sagradas escrituras, inclusive las de Isaías, y era obviamente un receptor del don de profecía. Durante el juicio por su vida, en un momento “su rostro resplandecía con un brillo extraordinario, aun como el de Moisés en el monte de Sinaí” por cuanto él estaba claramente familiarizado con las obras del Espíritu, no tenemos mucha información sobre su interacción directa con Dios el Padre.
Situación Social
Abinadí se encontraba en un problema difícil. El Señor le encomendó que clamara arrepentimiento y testificara contra los actos malvados del rey y de sus poderosos pero totalmente corruptos sacerdotes. En un momento, el tenía que entrar a la ciudad disfrazado y a escondidas para poder cumplir con el llamamiento del Señor. Uno se pregunta si su propósito no era tanto una misión de potencial conversión sino la de proveer un testigo contra el Rey Noé y sus sacerdotes para que ellos tuvieran que rendir cuenta en el día del juicio.
Enseñanzas claves
A Abinadí se le recuerda por sus profecías en dos áreas en particular: (1) su poderoso testimonio de la venida de Cristo, Su muerte y resurrección, y (2) la destrucción que vendría a la gente por causa de su maldad.
Viviendo con el Profeta
Abinadí era fiel a su llamamiento de Dios aún cuando sabía que su vida estaba en peligro. Pero su amor por Dios era más fuerte que cualquier temor que podría haber surgido por causa de estos malvados líderes del gobierno. ¿Alguna vez se ha visto en la posición de haber sido ridiculizado o desafiado debido a sus creencias por alguien en posición de autoridad?
Fuentes:
Encyclopedia of Mormonism, vol. 1, s.v. “Abinadi.” (Enciclopedia del mormonismo, en inglés, vol. 1 , bajo “abinadí”)
Libro de Mormón, el libro de Mosíah
Book of Mormon, Reader’s Edition, ed. Grant Hardy (Libro de Mormón, Edición del Lector en inglés, ed. Grant Hardy)
Categorías: Jesucristo · Profetas del Libro de Mormón
Período de Vida
Se desconoce las fechas exactas.
Ministerio
Santiago, junto con sus compañeros los apóstoles Pedro y Juan, formaban el núcleo central de la presidencia de los Doce Apóstoles. Él estuvo en el Monte de la Transfiguración y en Getsemaní. El libro de Hechos menciona que Herodes Agripa lo mandó matar, convirtiéndolo en el segundo mártir de la iglesia (Esteban fue el primero) y el primero de los apóstoles en morir (después de Judas Iscariote, por supuesto).
Preparación y llamamiento
Santiago estaba en el negocio de la pesca, asociado con su hermano Juan y Simón Pedro, cuando Jesús lo llamó para que le siguiera.
Interacción con Dios
Desconocida
Situación Social
En general, la misma que los otros Doce.
Enseñanzas claves
Se desconoce, aunque ciertamente el amó al Señor
Testimonio de Cristo
Se desconoce.
Viviendo con el profeta
No disponible.
Fuentes:
LDS Bible Dictionary (Diccionario SUD de la Biblia-en inglés)
Oxford Companion to the Bible (Compañero Oxford a la Biblia-en ingles), editado por Bruce M. Metzger y Michael D. Coogan
Categorías: Profetas del Nuevo Testamento

José Smith, hijo, fundó La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en el estado de Nueva York en abril de 1830. Él sirvió como su primer Presidente y como profeta y vidente de la Iglesia. José Smith fue un hombre notable. De ello parece haber poco espacio para la duda. Pero, ¿un profeta? Esa es una pregunta importante –una muy importante pregunta. José fue dado a preguntas profundas acerca del asunto de la religión cuando era joven. Él buscó la verdad entre las religiones organizadas de su época, pero quedó insatisfecho. Con el tiempo, como una respuesta a sus sinceras plegarias a Dios al respecto, él recibió una visita de dos seres celestiales: Dios el Padre y el Hijo. A partir de esta base, él recibió educación y preparación mediante futuras revelaciones, respuestas a oraciones, ministrantes celestiales y los apacibles susurros del Espíritu Santo.
Pero, ¿por qué rompió Dios Su largo silencio de casi dos milenios para ahora llamar a un joven desconocido como profeta? La respuesta es más simple de los que podría pensar. Es un asunto de profecía y preparación. Pero mayormente es un simple asunto de voluntad de Dios. Él escogió a José Smith para ser el profeta mediante el cual Él restauraría las verdades sagradas y el conocimiento salvador. José Smith no pidió ser un profeta.
Depende de cada uno de nosotros, sin embargo, el preguntar si José Smith fue llamado para ser un profeta. El saber la respuesta a esa pregunta puede ser el conocimiento más importante que usted pueda ganar este año.
Categorías: Preguntas y Respuestas
Aunque los sistemas de escritura han existido desde hace mucho tiempo y los textos religiosos parecen haber formado a menudo el núcleo de los registros escritos de una cultura, el establecimiento de un canon de escritura consensual ha sido con frecuencia un asunto en disputa. Además, se encuentra el hecho de que es sólo en los tres o cuatro siglos pasados que la alfabetización se ha convertido en una práctica bastante común para “las masas”, y podemos comprender rápidamente por qué un profeta fue tan juicioso al mantener la pureza doctrinal y la consistencia antes de esa época. Debido a que no se establecía frecuentemente un canon de escritura fijo y debido a que una persona promedio no tenía acceso a éste de ninguna manera, los no clérigos necesitaban tener acceso a los cielos para buscar las respuestas más allá de sus propias oraciones personales. El profeta tenía ese rol.
El profeta imploraba a Dios en nombre de Sus hijos, y Dios hablaba a Sus hijos mediante el profeta. Este sistema uniforme era muy efectivo, especialmente para las poblaciones pequeñas que fomentaban la comunicación vía medios orales. El desafío creció, así como los profetas de cada época supieron, y como la población de los hijos de Dios creció. El contacto cercano con el profeta de Dios – tanto por disciplina como por inspiración – se hizo menos regular, y con aquella distancia, las comunidades de seguidores llegaron a fragmentarse más. Note el crecimiento de la iglesia cristiana en el registro del Nuevo Testamento, por ejemplo. Cuando Jesús estaba vivo enseñaba a todos aquellos que deseaban convertirse en discípulos de Su camino. Después de Su muerte, a medida que los apóstoles difundían las Buenas Nuevas por todos los países aledaños, empezaron a surgir diferencias de opinión, administración y creencia, en todos los lugares. Se enviaron cartas a varias ramas de la Iglesia para mejorar los puntos débiles hasta que los apóstoles y los setentas podían llegar y restaurar las verdades y prácticas perdidas o corruptas.
Aunque este ejemplo proviene de la época del Antiguo Testamento, éste sigue un patrón general del profeta que busca la dirección de Dios, enseñando aquella dirección a su comunidad, y escribiéndola para referencias futuras. Los siguientes profetas confiaron en aquel registro bíblico y comprendieron la necesidad de expandir el canon a medida que encontraban nuevas situaciones sociales y a medida que la dirección de Dios para Sus hijos de cada época y lugar traía extensiones y mejoras lógicas. De hecho, la revelación es una marca distintiva de un llamado profético tanto como es la capacidad de interpretar y aplicar las revelaciones contenidas en las escrituras proféticas existentes.
La relación apropiada entre la revelación actual y la revelación registrada de tiempos antiguos es tal vez mejor explicada por Papias, uno de los primeros obispos cristianos: “Si alguna vez venía a nosotros alguno de los que habían seguido a los presbíteros, yo examinaba cuidadosamente las palabras de los presbíteros, [para aprender] lo que Andrés, Pedro, Felipe, Tomás, Juan, Mateo o cualquier otro de los discípulos del Señor decía, o qué es lo que dicen Aristón y Juan el presbítero, discípulos del Señor. Porque yo suponía que no sacaría tanto provecho de los libros escritos, cuanto de las palabras y la voz viviente” (como se cita en Where Have All the Prophets Gone?, ¿Dónde han ido todos los profetas?, Scott M. Petersen, P. 65)
Fuentes:
Where Have All the Prophets Gone? (¿Dónde han ido todos los profetas?), Scott M. Petersen
Encyclopedia of Religion, (La Enciclopedia de la Religión), ed. Mircea Eliade en “Prophecy” (Profecía)
Categorías: Preguntas y Respuestas
La palabra profeta proviene de la palabra griega prophetes, que significa hablar por o en nombre de alguien. A pesar de que muchos piensan en los profetas como que predicen el futuro, es más a menudo el caso en que ellos actúan como predicadores, es decir, como mensajeros de Dios ellos hablan de los temas actuales en lugares de los futuros, incluyendo las situaciones sociales. El papel de profeta también está estrechamente relacionado al de un vidente y un revelador. Aunque Dios puede hablar a Sus profetas a través de visiones, sueños, sentimientos, susurros del Espíritu y a través de ángeles, en raras ocasiones, Él también habla con ellos cara a cara, como fue el caso de Moisés (véase Deuteronomio 34).
Podemos visionar a los profetas tanto en un sentido general a través del espíritu de profecía y como un profeta asignado a cumplir una asignación específica. La mayor parte de este sitio web tratará de lo último, es decir, de un profeta llamado a representar a Dios ante Sus hijos en un llamamiento específico. Veremos lo que es un profeta y lo que no es un profeta. Veremos patrones y profecías, responderemos algunas de sus preguntas y tal vez causemos que usted pregunte más. Pero al final, esperamos que usted se sienta más seguro que nunca de que Dios está al control del universo, que Él es en verdad su Padre en los Cielos, y que Él le ama. Una manera de manifestar ese amor es por medio de Sus siervos, los profetas.
Categorías: Preguntas y Respuestas
La palabra griega apostasia indica un “alejamiento” de la verdad, especialmente de la verdadera religión (ver 2 Tesalonicenses 2:1-3). Habiendo dicho esto, tal vez sea más exacto decir que la verdadera apostasía es más un “dar la espalda” o “volverse en contra” que un simple alejamiento por negligencia. “Tal vez aún más exactamente, la apostasía podría describirse como un grupo en particular que da la espalda a Dios o rechaza la relación en convenio ofrecida mediante los de Su casa. (2 de Crónicas 29:6; Jeremías 2:27). En consecuencia, la apostasía no es necesariamente una deserción de la religión propiamente dicha sino más bien una perversión de, o una rebelión en contra de, la verdadera religión. De tal manera que la apostasía no requiere un alejamiento total de la propia fe sino un rechazo a las leyes de Dios y Sus profetas o a sus líderes divinamente elegidos” (A dónde se han ido todos los Profetas? P.19)
“Evidencia bíblica e histórica sugiere que la apostasía general no es necesaria para que Dios presente una nueva dispensación, aun cuando a veces sucede de esa manera. Así como la apostasía puede verse como una desviación del curso verdadero, así también una dispensación puede verse como la corrección de un curso. Viéndolo de otra manera, alguna vez el reordenamiento divino es necesario para corregir tanto la orientación como el accionar de la casa de Dios” (Los Profetas, p.19)
Con el reordenamiento de los asuntos de Dios y el llamamiento de un nuevo profeta fundador para liderar una nueva dispensación, se da solución a cuatro problemas de importancia: (1) se reestablece un profeta viviente como el vocero de Dios en la tierra, por medio del cual nuestro Padre habla a Sus hijos, (2) se reestablece la divina autoridad de Dios por medio de la cual se permite al hombre actuar en el nombre de Dios y guiar a Su pueblo; (3) se restaura y aclara las doctrinas distorsionadas a su estado simple y puro; y (4) se restaura la autoridad para efectuar sacramentos, o ritos y ordenanzas, conjuntamente con la verdadera naturaleza de su propósito.
Fuentes:
Where Have All the Prophets Gone? ¿A dónde se han ido los profetas?-en inglés, Scott M. Petersen
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Categorías: Preguntas y Respuestas